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3/8/16

Poesía de la libertad!




Una paloma blanca, 
Blanca como la sal,
Suave como la seda,
Va volando sin cesar,
A rumbos sin perdidas.

La peloma vuela,
con una hojita verde va ella,
Volando sin cesar me gusta verla.

¡Cuanta felicidad, con lleva verla!

Mirala, sin mirar atras,
ella sigue un rumbo sin cesar,
Toda derechita va, sin parar.

¡Pero no quiero que se vaya!

Ni que se escape, 
mi paloma es tuya,
Tu amor vive en alto vuelo.

16/6/16

Entrada Nº100: El orgullo de mi ser, y el poder de mi felicidad. (Cuento-Relato)

Bueno como ya llegamos a las 100 entradas os dejo con un texto largo:
Había una vez, un niño llorando en la calle sentado en el suelo y él estaba mirando al suelo con cabeza abajo y el día estaba lluvioso.

Me acerce a él, ya que le vi en malas condiciones y muy triste.

Y le pregunte que le pasaba, pero él ni si quiera me respondió, lloraba aún más y entonces le levante la cara y le dije que me mirara atentamente, el me miro con una mirara de tristeza.

Y no me quitaba los ojos de encima, entonces hice lo mejor que supe hacer, cogí mi música y mis cascos se los puse a él y yo empecé a bailar saque mis armas, que eran unos globos, muñecos y mucho confeti.

Mientras yo bailaba hacia el tonto, le tiraba confeti, le regale un muñeco con cara graciosa, y unos globos.

Seguía lloviendo y la verdad merecía la pena mojarse, todo por hacer de reír y volver a alegrar a una persona.

Seguía bailando y mientras bailaba le sacaba la lengua ponía cara de tonta, le guiñaba el ojo y así sucesivamente, pero desde luego no paraba de llover.

Intentaba hacerle sonreír hasta que su cara volviera a tener felicidad, pero costaba su merito, ya que yo no sabía el motivo por el cual el lloraba de pena.
Pero yo no perdía mi ilusión, mis ganas y mis esfuerzos de hacerle feliz, yo seguía bailando a pesar de la lluvia y hacia tantas tonterías que el empezó a levantarse sonreía cada vez más.

Y así poco a poco el iba sonriendo un poco su cara volvía a resplandecer, gracias a mí.

Y luego paso un tiempo, él ya estaba con cara de felicidad y riendo y se levantó y empezó a bailar conmigo y me conto que él era mago y que estaba triste porque su actuación le salió mal.

Y yo me quedé sorprendida, pero de repente el me sorprendió con algo mejor mientras bailábamos el me hizo un truco de magia y no sé de dónde saco pero me regalo un ramo de flores.

Y me dijo gracias por hacerme feliz, ahora vuelvo a creer en mí mismo de agradecimiento te regalo el ramo de flores.

Y yo le di un beso y estuve orgullosa de lo que hice porque alegre a una persona y la hice volver a creer otra vez en sí mismo.

Colorín colorado este relato y cuento se acabado.


Gracias a todos!

Mi ganas de no vivir

  Llevo años así. Tanto que ya no recuerdo bien cómo era vivir sin este peso. No llegó de golpe, no hubo un día exacto en el que todo se rom...